Un deploy fiable no depende solo de la plataforma. Depende también de tener pasos repetibles y comprobaciones básicas antes y después de publicar.
La meta es sencilla: saber qué se ha subido, cómo volver atrás y si el servicio está funcionando.
Si hay archivos persistentes fuera de la base de datos, también deben entrar en la estrategia de backup.
Cuanto más explícito sea el proceso, más fácil será detectar dónde falló. Automatizar está bien, pero primero conviene entender cada paso manualmente.
Este trabajo suele formar parte de un buen mantenimiento técnico web, sobre todo cuando una aplicación ya depende de despliegues frecuentes.